Ver… oler… o la ley del mínimo esfuerzo.
En el método Kocher, una de las premisas más importantes a la hora de empezar a preparar un perro de mantrailing es que desde el primer trail el perro use su nariz y no sus ojos.
Como sabemos, los perros son unos “ahorradores de energía”. Es decir, para que nos entendamos, que van a la ley del mínimo esfuerzo (esa ley que cuando nosotros la aplicábamos de pequeños nos hacia merecedores de una buena reprimenda por parte de mamá….).
Volviendo al mantrailing, los perros para minimizar esfuerzos lo primero que harán una vez el figurante se haya alejado después de motivarles es buscarle con la vista. Es lo más rápido y cómodo para ellos.
Y si la vista no les soluciona el problema van a tener que empezar a usar su olfato. Esto es justamente lo que queremos: que desde el primer momento use su olfato para seguir la estela de partículas que ha ido desprendiendo el figurante al alejarse.
Cómo lo hacemos?
- Colocamos al perro siempre en una dirección que no sea la del trail (y a veces en la dirección del trail, claro) para que al empezar a trabajar no salga directo hacia delante sino que tenga que buscar el inicio del trail desde el primer momento.
- Si su tamaño y estado emocional (que no tenga miedos, etc) nos lo permite mantendremos al perro sujeto entre nuestras piernas (bloqueando suavemente su cadera con los gemelos o las rodillas) para evitar que se gire. Si es pequeño nos agachamos a su lado y lo sujetamos con las manos.
- Para no forcejear con él (si está muy motivado puede que forcejee para salir disparado) lo mejor es usar además algún tipo de pantalla que bloquee la visión del perro si se gira: un coche, una pared, la esquina de una calle… lo que sea. Así, si el perro se gira un poco sigue sin ver nada.
- Para motivar al perro, el figurante debe colocarse delante de él, motivarle mostrándole su comida o juguete, y alejarse por un lado (mientras le sigue motivando con la voz). Como el guía le tiene sujeto y además hay algún obstáculo que le impide mirar, no puede ver hacia dónde va.

A veces cuando iniciamos un perro (especialmente si es un cachorro) podemos dejarle ver un par o tres de pasos para que entienda que el figurante no se ha evaporado, sino que ha huido corriendo.
De esta manera, sin dejarle que vea alejarse demasiado rato al figurante, el perro no tiene más remedio que usar su olfato ya que con la vista no consigue nada.
(APUNTE: Si el premio es suficientemente interesante para él y el figurante ha sabido motivarle adecuadamente, seguro que va a querer encontrar al figurante. En otro post hablaremos de la importancia del premio y del figurante).
Es muy interesante ver cómo hay perros que en cuanto se les dice que empiecen a buscar dan un par de pasos y se quedan parados, a veces un poco perplejos, mirando de lado a lado, buscando con la vista… hasta que empiezan a mover su nariz olisqueando el aire. Yo, que he hecho clases a muchos perros de distintas razas, edades y situaciones, siempre encuentro muy emocionante este momento.
Es muy imporante tener todo esto en cuenta sobretodo cuando entrenamos con perros de tipo pastor y otros, que instintivamente tienden a usar más la vista que los perros de caza, por ejemplo. En el caso de estos perros, si ven que usando la vista encuentran, se les hace un poco difícil pasar a usar el olfato, aunque lo hacen, evidentemente.
Y en cuanto entienden el juego… uf…. ¡El subidón máximo! ¡Entonces ya no hay quien los pare!!!¡